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Por Elkin Ordóñez / Universidad Nacional

En aras del logro de sus objetivos, la distorsión de vocablos es una de las estrategias de la propaganda comunista. Esta constituye un elemento vital para la ejecución del programa que se sustenta en la combinación de todas las formas de lucha, sinónimo del postulado maquiavélico: el fin justifica los medios.

El denominado trasbordo ideológico inadvertido, desenmascarado por el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira, se vale desde sus inicios de dos columnas fundamentales para el logro de sus propósitos: el binomio miedo-simpatía, y el empleo de las “palabras-talismán”.

En primer lugar, el binomio miedo-simpatía per-turba la psicología de los individuos, “que inspira en influyentes sectores, políticos intelectuales y hasta religiosos, la propensión a entrar en componendas con el comunismo”.

“El instinto de conservación es muy fuerte en el hombre: por eso es muy imperiosa en él la fuerza del miedo… un deseo de ceder casi todo, para evitar una guerra civil o una catástrofe termonuclear, influye consciente o inconscientemente en innumerables personas”. A su vez, “el comunismo no es tanto la antítesis de lo que piensan muchos anticomunistas sino precisamente la última expresión, más coherente y audaz de ciertos principios que ellos mismos admiten… les parece cándidamente que, si Occidente alcanzara tales objetivos por métodos incruentos, logrando así una completa igualdad de bienes y de condiciones sociales, reinarían por fin la justicia, la abundancia y la paz”.

“Tal propensión no se confunde, entiéndase bien, con el noble deseo común de todos los espíritus bien formados, de preservar la paz por medio de negociaciones dignas y acuerdos juiciosos, que no importen para nosotros la renuncia a los principios fundamentales de la civilización cristiana”. Sin embargo, a partir del trasbordo, se distorsiona en las personas, la claridad para enfrentar la claudicación y la defensa de una verdadera paz.

En segundo lugar, “la estratagema que aquí de-nominamos palabra-talismán es uno de los medios más eficaces para operar el trasbordo ideológico inadvertido. Consiste ésta, esencialmente, en emplear, como técnica sumamente artera, ciertos vocablos más o menos elásticos, propios para actuar de modo muy sui generis sobre la mente de individuos, grupos o grandes colectividades”.

“Se trata de una palabra cuyo sentido legítimo es simpático y a veces noble; ella importa, sin embargo, cierta elasticidad. Empleándose tal palabra tendenciosamente, comienza a refulgir para el paciente con un brillo nuevo que lo fascina y lo lleva mucho más lejos de lo que podría pensar”.

“Igualmente puede decirse que los efectos de esa técnica son tanto más nocivos cuanto más digno y elevado es el contenido de la palabra de que se abusa: corruptio optimi pessima. Entre las palabras portadoras de un contenido digno, así transformadas en engañosos talismanes al servicios del error, pueden ser citadas: justicia social, ecumenismo, diálogo, paz, irenismo, coexistencia, etc ”.

“La víctima del proceso de trasbordo ideológico va siendo cada vez más atraída hacia esos rumbos ideológicos por el prestigio de la propaganda. Las palabras talismán corresponden a lo que los órganos de publicidad reputan, en general, moderno, simpático, atrayente”. De tal manera que, “para multiplicar las oportunidades de usar tal palabra, la van utilizando en sentidos analógicos sucesivamente más audaces, a los cuales su elasticidad natural se presta casi hasta el absurdo”.

“La radicalización de la palabra-talismán va de por sí operando el trasbordo ideológico inadvertido de los que la emplean. Pues, presos a la fascinación del vocablo, van aceptando sin más, como ideales supremos y ardientemente profesados, los significados sucesiva-mente más radicales que va asumiendo”.

De este modo, vemos como hoy Colombia está amenazada, por la repetición de la tragedia vivida en otras latitudes, bajo el nombre de la Paz: “La utilización de palabras-talismán por parte de líderes socialistas y comunistas, ha reportado a Rusia un provecho mayor que sus triunfos militares”. En nuestro caso, se trata de un provecho para la guerrilla que está conduciendo al país al borde del abismo.

Las citaciones fueron sacadas del libro de Plinio Corrêa de Oliveira, Trasbordo ideológico inadvertido y Diálogo. São Paulo, 1974-2016.

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