Home » Análisis de Actualidad » Mockus y la corrupción

FacebookTwitterGoogle+Outlook.comYahoo MailAOL MailPrint

screenshot-www.lafm.com.co 2015-05-29 00-15-32

En días pasados, el exalcalde de Bogotá, y excandidato presidencial, Antanas Mockus, reconoció públicamente haber sido auxiliador de la guerrilla en los años 80. Aunque en las primeras declaraciones fue muy ambiguo respecto de las faltas que confesaba, dijo haberles guardado “secretos y recursos” a las FARC, después dijo que el grupo guerrillero le habría enseñado a falsificar cédulas, aunque no habría llegado a hacer una.

Las declaraciones han provocado desconcierto en la opinión pública, pues desde las elecciones de 2010 se ha pretendido vender la imagen de Mockus como un símbolo de transparencia y honestidad en el servicio público. Él mismo en esa campaña se proponía como la “opción ética” cuando ponía a todos sus fanáticos a saltar coreando “no todo vale”, o “la vida es sagrada”. Valga recordar que Mockus atravesó otro escándalo recientemente cuando se encontró que la “Marcha por la vida” que estaba promoviendo para apoyar el proceso de paz en La Habana, era el producto de un contrato con el Fondo Nacional de Paz por $480 millones.

Muchos señalan la contradicción de este personaje que a la vez que corea “no todo vale” recibe su porción de mermelada para apoyar al gobierno de turno. Sin embargo, tiempo antes ya era notoria una contradicción aún mayor, pues al mismo tiempo que se llenaba la boca diciendo “la vida es sagrada” es un partidario confeso del aborto por motivos socioeconómicos.

En el fondo, que haya quienes se sientan engañados por la supuesta “honestidad” de este personaje, sólo es síntoma de cómo la corrupción avanza en nuestro país a fuerza de reduccionismo: pareciera que hoy en día, la “corrupción” sólo tuviera que ver con el mal manejo de recursos públicos. Per la verdad es que tan corrupto es el que comete peculado, como el que corrompe moralmente a los menores con la ideología de género, o promueve crímenes como el aborto. Muchos hoy fingen indignación por la corrupción reinante en nuestro país, y al mismo tiempo piden que quienes defienden la vida y la familia, “se reserven su moral y no se la impongan a los demás”. Hipócritas, no hay otro término que los describa.

FacebookTwitterGoogle+Outlook.comYahoo MailAOL MailPrint

About

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*
*